II
Si viera un perro muerto me moriría de orfandad pensando en las caricias que recibió. Los perros son como la muerte: quieren huesos. Los perros comen huesos. En cuanto a la muerte, sin duda se entretiene tallándolos en forma de lapiceras, de cucharitas, de cortapapeles, de tenedores, de ceniceros. Sí, la muerte talla huesos en tanto el silencio es de oro y la palabra de plata. Sí, lo malo de la vida es que no es lo que creemos pero tampoco lo contrario.
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De: "Muerte: El alto coste de la vida" de Neil Gaiman---
Aaahh... fin de semana totalmente improductivo: Mucho internet, mucha tele, un par de libros y tiempo solamente para mí, buen comienzo de "hibernación" aunque la soledad también es sinónimo de patitas heladas, de todas maneras aún falta el domingo...
