07-06-09

Entre la luz y la oscuridad - Tercera parte y final -



Las letras eran sólo una parte del paquete. Joy Division era una obra de arte total, hasta la cáratula del disco, el vestuario y los afiches. En vivo eran brutales y demasiado intensos: como cantantes, Curtis se ubicaba completamente en el momento con un personaje que, intencionalmente o no, se acercaba a la visión de un profeta: "He viajado a lo largo y a lo ancho de muchos tiempos diferentes" (Wilderness).

No es difícil darse cuenta cómo Curtis se identificó con el funcionario público, el héroe de Memorias del subsuelo de Dostoievsky con su desdén nihilista por el "hormiguero humano": "Nacimos muertos". El problema con la música rock es la idea de autenticidad, requiere que el cantante actúe, caracterice las letras y el estado de ánimo. En la medida que Joy Division despegaba, él quedó atrapado en sus propias letras. Curtis escribe para Atrocity Exhibition: "para divertirse miran como se retuerce su cuerpo/ Detrás de sus ojos dice "todavía existo". Aunque se refiere a la novela de Ballard, el clima de la canción es más parecido a El Lobo Estepario de Hermann Hesse. En 1980, cuando Alan Hempsall le preguntó al respecto, Curtis dijo que había escrito la canción mucho antes de leer el libro. "Sólo vi el título y me pareció que encajaba con las ideas de la letra".

Está claro que Curtis utilizaba sus libros para genera un estado ánimo. Al mismo tiempo su esposa pensaba que "todo eso culminaba en una obsesión enfermiza, con sufrimiento físico y mental". Hace poco escribió: "Pienso que la lectura de esos libros realmente alimentó su tristeza".


Entre 1979 y 1980, el humor de Curtis se hace más negro. Dead Souls era una porción del horror de H.P. Lovecraft, viejo y frío, que ponía los pelos de punta. Canciones de la época del álbum Closer muestran cómo lo que escribe se vuelve directamente una angustiada confesión. Nadie vio las señales obvias. Tony Wilson, a quien entrevistaron en el documental, dijo que creyó que se trataba "sólo de arte". Las últimas letras de Curtis, In a Lonely Place (en un lugar solitario), son el eco de la descripción que Jean-Pierre Turmels hace de la obra de Bernini, el Extasis de Santa Teresa: " el mármol, mortalmente pálido, sorprende al cuerpo en un momento específico, entre carne y cristal, justo antes que desaparezca lo tangible y el alma eche a volar". El gran logro de las letras de Curtis fue captar la realidad subyacente de una sociedad convulsionada y mostrarla tanto en el ámbito universal como personal. Las emociones son la esencia de la música pop y así como Joy Division se ubica perfectamente entre la brillante luz y la oscura desesperación, también las letras de Curtis oscilan entre la desesperanza y la posibilidad, casi la necesidad, de contacto humano.

Casi 30 años, después de su muerte, Joy Division ingresó su música al mercado masivo de las telenovelas, o bandas sonoras para programas de deportes de la BBC. Me alegra que las canciones reciban su mérito, pero también vale la pena recordar que la banda y su letrista fueron productos de una época muy particular de la historia de la cultura, cuando existía una urgente demanda de literatura para intelectuales y cuando inteligencia no era una mala palabra.

Jon Savage
Revista Ñ del 20 de diciembre de 2008
 
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